El islam está fundamentalmente reñido con el cristianismo; rechaza la divinidad de Jesucristo e introduce un Dios distinto y ajeno llamado ‘Allah’, que no es el mismo que el Dios de la Biblia.
La acusación de que el islam rechaza el cristianismo, falta al respeto a Jesucristo o adora a un Dios distinto nace de conflictos históricos y de malentendidos teológicos. El islam, visto en su contexto coránico, no se presenta como un rechazo, sino como la confirmación final y la restauración del mensaje monoteísta universal y puro compartido por todos los profetas abrahámicos.
1. La deidad compartida: “Allah” es el Dios de Jesús
El malentendido fundamental es la creencia de que “Allah” es una deidad distinta y ajena. Esto es incorrecto tanto lingüística como teológicamente.
- Raíces lingüísticas: “Allah” es simplemente la palabra árabe para “el Dios” (derivada de al-ilāh). Es la misma y única deidad adorada por judíos, cristianos y musulmanes. Los cristianos y judíos de habla árabe —que hoy se cuentan por millones— usan la palabra “Allah” en sus biblias y en su liturgia.
- Continuidad semítica: La palabra procede de la misma raíz semítica que el hebreo Elohim y el arameo Elaha, la lengua misma que hablaba Jesús. Cuando un musulmán dice “Allah”, se refiere al Dios de Abraham, el Padre de todos los profetas.
El mandato coránico de unidad
El Corán ordena a los musulmanes reconocer este fundamento compartido al dialogar con la Gente del Libro:
۞ وَلَا تُجَـٰدِلُوٓا۟ أَهْلَ ٱلْكِتَـٰبِ إِلَّا بِٱلَّتِى هِىَ أَحْسَنُ إِلَّا ٱلَّذِينَ ظَلَمُوا۟ مِنْهُمْ ۖ وَقُولُوٓا۟ ءَامَنَّا بِٱلَّذِىٓ أُنزِلَ إِلَيْنَا وَأُنزِلَ إِلَيْكُمْ وَإِلَـٰهُنَا وَإِلَـٰهُكُمْ وَٰحِدٌۭ وَنَحْنُ لَهُۥ مُسْلِمُونَ
“Debatan con la Gente del Libro con buenas maneras, excepto con aquellos que cometen injusticias. Digan: ‘Creemos en lo que nos ha sido revelado a nosotros así como en lo que les fue revelado a ustedes. El Dios de ustedes y nuestro Dios es uno, y a Él entregamos nuestra voluntad [como musulmanes]’.”
(Corán 29:46)
Este pasaje esboza la ética del debate y el terreno teológico común entre musulmanes, judíos y cristianos:
- La mejor manera: Se instruye a los musulmanes a emplear el enfoque más cortés, amable y lógico al hablar de la fe. Fomenta la bondad y la paciencia en lugar de la agresividad.
- La “Gente del Libro”: Este término se refiere principalmente a judíos y cristianos, y reconoce su historia compartida como receptores de la revelación divina.
- La excepción por injusticia: La instrucción de ser excepcionalmente amable se modifica al tratar con quienes son activamente opresores, hostiles o injustos.
- Monoteísmo universal: El versículo ordena a los musulmanes subrayar lo que se comparte: la creencia en el mismo Dios Único y la aceptación de todas las escrituras anteriores (la Tora y el Evangelio).
El Corán deja claro que la religión dada a Muhammad (la paz sea con él) es idéntica en su núcleo a la que se dio a los grandes profetas de la Biblia.
شَرَعَ لَكُم مِّنَ ٱلدِّينِ مَا وَصَّىٰ بِهِۦ نُوحًۭا وَٱلَّذِىٓ أَوْحَيْنَآ إِلَيْكَ وَمَا وَصَّيْنَا بِهِۦٓ إِبْرَٰهِيمَ وَمُوسَىٰ وَعِيسَىٰٓ ۖ أَنْ أَقِيمُوا۟ ٱلدِّينَ وَلَا تَتَفَرَّقُوا۟ فِيهِ ۚ كَبُرَ عَلَى ٱلْمُشْرِكِينَ مَا تَدْعُوهُمْ إِلَيْهِ ۚ ٱللَّهُ يَجْتَبِىٓ إِلَيْهِ مَن يَشَآءُ وَيَهْدِىٓ إِلَيْهِ مَن يُنِيبُ
“Les he legislado la misma religión [monoteísta] que le había encomendado a Noé, y que te he revelado a ti [en el Corán] y que le encomendé a Abraham, a Moisés y a Jesús, para que sean firmes en la práctica de la religión, y no creen divisiones. Pero a los idólatras les parece difícil aquello a lo que tú los invitas. Dios elige [para que acepte la fe] a quien quiere, y guía hacia Él a quien se arrepiente.”
(Corán 42:13)
La lógica: Si la fuente es la misma, el Dios debe ser el mismo.
La distinción teológica
La diferencia esencial no está en la identidad de Dios, sino en la naturaleza que se Le atribuye. El islam subraya la Unidad y la Unicidad absolutas de Dios, un monoteísmo sin concesiones que rechaza toda asociación de copartícipes o de divinidad a la creación.
قُلْ هُوَ اللَّهُ أَحَدٌ (1) اللَّهُ الصَّمَدُ (2) لَمْ يَلِدْ وَلَمْ يُولَدْ (3) وَلَمْ يَكُن لَّهُ كُفُوًا أَحَدٌ (4)
“Di: ‘Él es Al-lah, Uno. (1) Al-lah es el Absoluto. (2) No engendró ni fue engendrado. (3) Y no hay nada ni nadie que sea semejante a Él’. (4)”
(Corán 112:1-4)
Esta declaración define el límite de la naturaleza de Dios, afirmando que Él no puede quedar limitado por los conceptos humanos de paternidad o de forma física.
2. La santidad única de María (Maryam)
María es la única mujer mencionada por su nombre en el Corán. Su historia comienza incluso antes de su nacimiento, estableciéndola como un recipiente elegido por Dios.
إِنَّ اللَّهَ اصْطَفَىٰ آدَمَ وَنُوحًا وَآلَ إِبْرَاهِيمَ وَآلَ عِمْرَانَ عَلَى الْعَالَمِينَ
“Dios escogió a Adán, a Noé, a la familia de Abraham y a la de ‘Imrán [el padre de María] de entre todos los seres.”
(Corán 3:33)
La crianza milagrosa:
فَتَقَبَّلَهَا رَبُّهَا بِقَبُولٍ حَسَنٍۢ وَأَنۢبَتَهَا نَبَاتًا حَسَنًۭا وَكَفَّلَهَا زَكَرِيَّا ۖ كُلَّمَا دَخَلَ عَلَيْهَا زَكَرِيَّا ٱلْمِحْرَابَ وَجَدَ عِندَهَا رِزْقًۭا ۖ قَالَ يَـٰمَرْيَمُ أَنَّىٰ لَكِ هَـٰذَا ۖ قَالَتْ هُوَ مِنْ عِندِ ٱللَّهِ ۖ إِنَّ ٱللَّهَ يَرْزُقُ مَن يَشَآءُ بِغَيْرِ حِسَابٍ
“El Señor la aceptó complacido, e hizo que se educase correctamente y la confió a Zacarías. Cada vez que Zacarías ingresaba al templo la encontraba provista de alimentos, y le preguntaba: ‘¡María! ¿De dónde obtuviste eso?’ Ella respondía: ‘Proviene de Dios, porque Dios sustenta sin medida a quien quiere’.”
(Corán 3:37)
La Anunciación:
إِذْ قَالَتِ الْمَلَائِكَةُ يَا مَرْيَمُ إِنَّ اللَّهَ يُبَشِّرُكِ بِكَلِمَةٍ مِّنْهُ اسْمُهُ الْمَسِيحُ عِيسَى ابْنُ مَرْيَمَ وَجِيهًا فِي الدُّنْيَا وَالْآخِرَةِ وَمِنَ الْمُقَرَّبِينَ
“Entonces los ángeles dijeron: ‘¡María! Dios te albricia con Su Palabra [¡Sea!] será conocido como el Mesías Jesús, hijo de María. Será noble en esta vida y en la otra, y se contará entre los próximos a Dios’.”
(Corán 3:45)
3. Los milagros y la naturaleza de Jesús (Isa)
El Corán confirma el nacimiento virginal y los milagros concretos de Jesús para demostrar su alto rango como Profeta y como Mesías.
El milagro del nacimiento (una respuesta lógica a la duda):
قَالَتْ رَبِّ أَنَّىٰ يَكُونُ لِي وَلَدٌ وَلَمْ يَمْسَسْنِي بَشَرٌ ۖ قَالَ كَذَٰلِكِ اللَّهُ يَخْلُقُ مَا يَشَاءُ ۚ إِذَا قَضَىٰ أَمْرًا فَإِنَّمَا يَقُولُ لَهُ كُن فَيَكُونُ
“Dijo [María]: ‘¡Señor mío! ¿Cómo he de tener un hijo si no me ha tocado hombre?’ Le respondió: ‘¡Así será! Dios crea lo que quiere. Cuando decide algo, solo dice: ¡Sea!, y es’.”
(Corán 3:47)
Cuando la gente acusó a María de inmoralidad, el niño Jesús habló para defenderla:
قَالَ إِنِّي عَبْدُ اللَّهِ آتَانِيَ الْكِتَابَ وَجَعَلَنِي نَبِيًّا (30) وَجَعَلَنِي مُبَارَكًا أَيْنَ مَا كُنتُ وَأَوْصَانِي بِالصَّلَاةِ وَالزَّكَاةِ مَا دُمْتُ حَيًّا (31)
“Entonces [Jesús] habló: ‘Soy un siervo de Dios, Él me revelará el Libro y hará de mí un Profeta. Seré bendecido dondequiera que me encuentre, y me ha encomendado hacer la oración, dar caridad mientras viva […]’”
(Corán 19:30-31)
Un resumen de sus milagros:
إِذْ قَالَ ٱللَّهُ يَـٰعِيسَى ٱبْنَ مَرْيَمَ ٱذْكُرْ نِعْمَتِى عَلَيْكَ وَعَلَىٰ وَٰلِدَتِكَ إِذْ أَيَّدتُّكَ بِرُوحِ ٱلْقُدُسِ تُكَلِّمُ ٱلنَّاسَ فِى ٱلْمَهْدِ وَكَهْلًۭا ۖ وَإِذْ عَلَّمْتُكَ ٱلْكِتَـٰبَ وَٱلْحِكْمَةَ وَٱلتَّوْرَىٰةَ وَٱلْإِنجِيلَ ۖ وَإِذْ تَخْلُقُ مِنَ ٱلطِّينِ كَهَيْـَٔةِ ٱلطَّيْرِ بِإِذْنِى فَتَنفُخُ فِيهَا فَتَكُونُ طَيْرًۢا بِإِذْنِى ۖ وَتُبْرِئُ ٱلْأَكْمَهَ وَٱلْأَبْرَصَ بِإِذْنِى ۖ وَإِذْ تُخْرِجُ ٱلْمَوْتَىٰ بِإِذْنِى ۖ وَإِذْ كَفَفْتُ بَنِىٓ إِسْرَٰٓءِيلَ عَنكَ إِذْ جِئْتَهُم بِٱلْبَيِّنَـٰتِ فَقَالَ ٱلَّذِينَ كَفَرُوا۟ مِنْهُمْ إِنْ هَـٰذَآ إِلَّا سِحْرٌۭ مُّبِينٌۭ
“Dios dirá: ‘¡Oh, Jesús hijo de María! Recuerda las bendiciones que te concedí a ti y a tu madre, cuando te fortalecí con el Espíritu Santo [Gabriel] para que pudieras hablar a la gente desde la cuna y de adulto, y te enseñé la escritura, la sabiduría, la Tora y el Evangelio. Cuando modelaste con arcilla un pájaro con Mi anuencia, y luego soplaste en él y se convirtió en un pájaro real con Mi permiso, y curaste al ciego de nacimiento y al leproso con Mi permiso, y resucitaste al muerto con Mi permiso. Te protegí de los Hijos de Israel cuando te presentaste ante ellos con las evidencias, y los que negaron la verdad dijeron: ‘Esto es hechicería pura’.’”
(Corán 5:110)
El islam afirma los milagros de Jesús como “signos” (ayāt) que Dios le concedió para demostrar su condición profética, situándolo entre los mensajeros más poderosos:
أَنِّي أَخْلُقُ لَكُم مِّنَ الطِّينِ كَهَيْئَةِ الطَّيْرِ فَأَنفُخُ فِيهِ فَيَكُونُ طَيْرًا بِإِذْنِ اللَّهِ ۖ وَأُبْرِئُ الْأَكْمَهَ وَالْأَبْرَصَ وَأُحْيِي الْمَوْتَىٰ بِإِذْنِ اللَّهِ
“[…] Modelaré para ustedes un pájaro de barro. Luego soplaré en él y, con el permiso de Dios, tendrá vida. Con la anuencia de Dios, curaré al que nació ciego y al leproso, y resucitaré a los muertos. […]”
(Corán 3:49)
La acusación de que el islam rechaza el cristianismo, falta al respeto a Jesucristo o adora a un Dios distinto nace de conflictos históricos y de malentendidos teológicos. Creer en Jesús (Isa) como profeta es un requisito absoluto para ser musulmán.
El islam, visto en su contexto coránico, no se presenta como un rechazo, sino como la confirmación final del mensaje monoteísta universal y puro compartido por todos los profetas abrahámicos, incluido Jesús, la paz sea con él.
El Corán funciona como “confirmador” espiritual (Musaddiq) de las revelaciones anteriores, estableciendo una profunda compatibilidad ética y espiritual que refuta la noción de que los valores islámicos sean “anticristianos”. Este vínculo se arraiga en la designación coránica de los cristianos como “Gente del Libro” (Ahl al-Kitāb), un título que exige respeto y justicia, como se ve en Corán (5:82-83):
۞ لَتَجِدَنَّ أَشَدَّ ٱلنَّاسِ عَدَٰوَةًۭ لِّلَّذِينَ ءَامَنُوا۟ ٱلْيَهُودَ وَٱلَّذِينَ أَشْرَكُوا۟ ۖ وَلَتَجِدَنَّ أَقْرَبَهُم مَّوَدَّةًۭ لِّلَّذِينَ ءَامَنُوا۟ ٱلَّذِينَ قَالُوٓا۟ إِنَّا نَصَـٰرَىٰ ۚ ذَٰلِكَ بِأَنَّ مِنْهُمْ قِسِّيسِينَ وَرُهْبَانًۭا وَأَنَّهُمْ لَا يَسْتَكْبِرُونَ (٨٢) وَإِذَا سَمِعُوا۟ مَآ أُنزِلَ إِلَى ٱلرَّسُولِ تَرَىٰٓ أَعْيُنَهُمْ تَفِيضُ مِنَ ٱلدَّمْعِ مِمَّا عَرَفُوا۟ مِنَ ٱلْحَقِّ ۖ يَقُولُونَ رَبَّنَآ ءَامَنَّا فَٱكْتُبْنَا مَعَ ٱلشَّـٰهِدِينَ (٨٣)
(82) “Verás que los peores enemigos de los creyentes son los judíos y los idólatras, y los más amistosos son quienes dicen: ‘Somos cristianos’. Esto es porque entre ellos hay sacerdotes y monjes que no se comportan con soberbia.”
(83) “Cuando escuchan lo que le ha sido revelado al Mensajero, ves que sus ojos se inundan de lágrimas porque reconocen la verdad, y entonces dicen: ‘¡Señor nuestro! Creemos, cuéntanos entre quienes dan testimonio [de la verdad del Islam]’.”
(Corán 5:82-83)
El sentimiento de afecto se profundiza en el versículo 5:83, que describe cómo los ojos de los creyentes cristianos se inundan de lágrimas al reconocer la verdad.
Esta afinidad se construye sobre un código moral universal compartido, en el que las cosas prohibidas (Al-Muharramat) en el Corán reflejan los Diez Mandamientos; por ejemplo:
- El mandamiento bíblico “Honra a tu padre y a tu madre” (Éxodo 20:12) encuentra su eco y su ampliación en Corán (17:23): وَقَضَىٰ رَبُّكَ أَلَّا تَعْبُدُوٓا۟ إِلَّآ إِيَّاهُ وَبِٱلْوَٰلِدَيْنِ إِحْسَـٰنًا (“Tu Señor ha ordenado que no adoren sino a Él y que honren a sus padres”)
- La prohibición “No matarás” (Éxodo 20:13) queda santificada en Corán (6:151): وَلَا تَقْتُلُوا۟ ٱلنَّفْسَ ٱلَّتِى حَرَّمَ ٱللَّهُ إِلَّا بِٱلْحَقِّ (“[…] y no matarán a nadie que Dios prohibió matar, salvo que sea con justo derecho”)
Estas leyes compartidas se sustentan en los cuatro pilares de la ética coránica, presentes en numerosas enseñanzas del Corán, que concuerdan perfectamente con el corazón de las enseñanzas de Jesús:
- La justicia como mandato divino (16:90): إِنَّ ٱللَّهَ يَأْمُرُ بِٱلْعَدْلِ وَٱلْإِحْسَـٰنِ (“Dios ordena la justicia, hacer el bien”)
- El perdón como camino hacia la misericordia (64:14): وَإِن تَعْفُوا۟ وَتَصْفَحُوا۟ وَتَغْفِرُوا۟ فَإِنَّ ٱللَّهَ غَفُورٌۭ رَّحِيمٌ (“[…] Pero si pasan por alto [sus faltas], son tolerantes con ellos y los perdonan, sepan que Dios es Perdonador, Misericordioso”)
- La no agresión: el “estándar de Abel” (5:28): لَئِنۢ بَسَطتَ إِلَىَّ يَدَكَ لِتَقْتُلَنِى مَآ أَنَا۠ بِبَاسِطٍۢ يَدِىَ إِلَيْكَ لِأَقْتُلَكَ (“Aunque levantaras tu mano para matarme, yo no levantaría la mía para matarte”)
- La caridad y el cuidado de los necesitados (4:36): وَبِٱلْوَٰلِدَيْنِ إِحْسَـٰنًۭا وَبِذِى ٱلْقُرْبَىٰ وَٱلْيَتَـٰمَىٰ وَٱلْمَسَـٰكِينِ (“[…] Hagan el bien a sus padres, a sus familiares, a los huérfanos, a los pobres […]”)
En última instancia, el Corán refina las enseñanzas de Jesús al subrayar que Dios infundió “la compasión y la misericordia” en los corazones de sus seguidores (57:27), presentando un camino intermedio que equilibra la ley social con la sinceridad espiritual interior que Jesús predicó, y afirmando así que el núcleo del islam no es una ruptura con la tradición cristiana, sino su expresión continuada y refinada.
El islam busca afirmar y proteger las verdades éticas comunes a todas las misiones proféticas. Al reconocer a Jesús (la paz sea con él) como el Mesías y al Evangelio como “guía y luz” (5:46), el Corán tiende un puente entre las fes.
وَقَفَّيْنَا عَلَىٰٓ ءَاثَـٰرِهِم بِعِيسَى ٱبْنِ مَرْيَمَ مُصَدِّقًۭا لِّمَا بَيْنَ يَدَيْهِ مِنَ ٱلتَّوْرَىٰةِ ۖ وَءَاتَيْنَـٰهُ ٱلْإِنجِيلَ فِيهِ هُدًۭى وَنُورٌۭ وَمُصَدِّقًۭا لِّمَا بَيْنَ يَدَيْهِ مِنَ ٱلتَّوْرَىٰةِ وَهُدًۭى وَمَوْعِظَةًۭ لِّلْمُتَّقِينَ
“Hice que Jesús hijo de María siguiera [el ejemplo de los Profetas anteriores], en confirmación de la verdad que aún quedaba en la Tora. A él le he revelado el Evangelio en el que había guía y luz, como confirmación de lo que aun quedaba de la Tora, y como guía y exhortación para los que tienen temor de Dios y piedad.”
(Corán 5:46)
Le dice al cristiano: “El Dios de ustedes y nuestro Dios es uno.” Le dice al mundo: “No hacemos diferencia entre ninguno de Sus Mensajeros.”
En la visión coránica, los seguidores de Jesús (la paz sea con él) y los seguidores de Muhammad (la paz sea con él) forman parte de la misma familia espiritual, encargada de la misma misión: adorar al Creador Único y servir a la humanidad con justicia y misericordia.