El islam es un culto totalitario. El concepto de ‘islam’ (sumisión) es una forma de control mental que niega la libertad individual y el pensamiento racional.
Es una acusación contundente, pero descansa sobre un malentendido fundamental del término más decisivo del Corán. La noción de una sumisión rígida que controla la mente es producto de una interpretación histórica, no del mensaje original del texto. Intentaremos proponer una relectura que revele el islam no como un culto, sino como el fundamento mismo de la libertad humana y de la indagación racional.
El acto universal de la sumisión
El primer error es tratar “islam” como el nombre propio de una religión concreta. En el Corán, la palabra islam es un concepto universal que significa “sumisión a las leyes de Dios”. No se trata de un acto de obediencia ciega, sino de una alineación consciente y racional con el orden inherente del universo y con los principios éticos de la justicia, la verdad y la misericordia.
Piensa en las leyes de la física o de la biología. Un científico “se somete” a estas leyes para hacer descubrimientos. Un médico “se somete” a las leyes del cuerpo humano para sanar. Esa sumisión es lo que conduce a la libertad frente al caos y la enfermedad. El Corán pide lo mismo a la humanidad: someterse a las leyes racionales y morales establecidas por Dios para alcanzar la paz interior y una sociedad justa.
Como afirma el Corán, la esencia de la fe es un mensaje continuo y universal compartido por todos los profetas.
قُولُوا آمَنَّا بِاللَّهِ وَمَا أُنزِلَ إِلَيْنَا وَمَا أُنزِلَ إِلَىٰ إِبْرَاهِيمَ وَإِسْمَاعِيلَ وَإِسْحَاقَ وَيَعْقُوبَ وَالْأَسْبَاطِ وَمَا أُوتِيَ مُوسَىٰ وَعِيسَىٰ وَمَا أُوتِيَ النَّبِيُّونَ مِن رَّبِّهِمْ لَا نُفَرِّقُ بَيْنَ أَحَدٍ مِّنْهُمْ وَنَحْنُ لَهُ مُسْلِمُونَ
“Digan: ‘Creemos en Dios, en lo que nos fue revelado a nosotros, en lo que fue revelado a Abraham, a Ismael, a Isaac, a Jacob y a las tribus, y en lo que Dios reveló a Moisés, a Jesús y a los demás Profetas. No discriminamos entre ellos, y entregamos a Dios nuestra voluntad [siendo musulmanes]’.” (Corán 2:136)
Este versículo hace añicos la noción de un culto totalitario. No establece distinción alguna entre los profetas ni entre sus mensajes. Define al “musulmán” no como el seguidor de una religión concreta, sino como cualquiera que se somete a la verdad universal de Dios. Un judío, un cristiano o cualquier persona de sólido carácter moral que cree en Dios es, en este sentido, un “musulmán”.
El llamado del Corán a la razón y al pluralismo
La idea de que el islam niega el pensamiento racional queda directamente contradicha por el propio Corán, que llama de forma reiterada y enérgica al uso del intelecto ('aql), a la reflexión (tadabbur) y a la observación. Los “signos” del Corán (ayat) no son solo milagros sobrenaturales, sino las maravillas observables del mundo natural: precisamente aquello que alimenta la indagación científica.
قُلِ انظُرُوا مَاذَا فِي السَّمَاوَاتِ وَالْأَرْضِ
“Diles: ‘Reflexionen en todo cuanto hay en los cielos y en la Tierra’.” (Corán 10:101)
Esto no es una petición de fe ciega; es una orden directa de dedicarse a la observación científica y racional.
وَسَخَّرَ لَكُم مَّا فِي السَّمَاوَاتِ وَمَا فِي الْأَرْضِ جَمِيعًا مِّنْهُ ۚ إِنَّ فِي ذَٰلِكَ لَآيَاتٍ لِّقَوْمٍ يَتَفَكَّرُونَ
“También puso a su servicio cuanto hay en los cielos y en la Tierra como una gracia proveniente de Él. En esto hay signos para gente que reflexiona.” (Corán 45:13)
Este versículo eleva el acto de la reflexión racional a componente clave de la fe.
لَا إِكْرَاهَ فِي الدِّينِ ۖ قَد تَّبَيَّنَ الرُّشْدُ مِنَ الْغَيِّ
“Una vez establecida la diferencia entre la guía correcta y el desvío no se puede forzar a nadie a creer.” (Corán 2:256)
Este versículo es la refutación definitiva del control mental. Establece la libertad de creencia como principio fundamental. Eres libre de elegir tu camino, porque la verdad ha sido diferenciada de la falsedad.
Este respeto por la libertad intelectual y personal se extiende a un profundo aprecio por la diversidad de la humanidad misma. El Corán ve la variedad de razas, lenguas y religiones como un acto deliberado del diseño divino, no como un defecto ni como una fuente de conflicto.
يَا أَيُّهَا النَّاسُ إِنَّا خَلَقْنَاكُم مِّن ذَكَرٍ وَأُنثَىٰ وَجَعَلْنَاكُمْ شُعُوبًا وَقَبَائِلَ لِتَعَارَفُوا ۚ إِنَّ أَكْرَمَكُمْ عِندَ اللَّهِ أَتْقَاكُمْ
“¡Oh, seres humanos! Los he creado a partir de un hombre y de una mujer, y los congregué en pueblos y tribus para que se reconozcan los unos a los otros. El mejor de ustedes ante Dios es el de más piedad.” (Corán 49:13)
Este versículo enseña que nuestras diferencias están destinadas a facilitar el entendimiento, no la división, y que la verdadera nobleza se basa en el carácter, no en la raza ni en la tribu.
إِنَّ الَّذِينَ آمَنُوا وَالَّذِينَ هَادُوا وَالنَّصَارَىٰ وَالصَّابِئِينَ مَنْ آمَنَ بِاللَّهِ وَالْيَوْمِ الْآخِرِ وَعَمِلَ صَالِحًا فَلَهُمْ أَجْرُهُمْ عِندَ رَبِّهِمْ وَلَا خَوْفٌ عَلَيْهِمْ وَلَا هُمْ يَحْزَنُونَ
“Quienes creyeron, los judíos, los cristianos y los sabeos que hayan tenido fe en Dios, en el Día del Juicio Final y hayan obrado correctamente, obtendrán su recompensa junto a su Señor, y no temerán ni se entristecerán.” (Corán 2:62)
Este versículo es un poderoso testimonio del pluralismo religioso: confirma que la salvación no es exclusiva de un grupo, sino que está abierta a todos los que se mantienen fieles a los principios esenciales de la fe en Dios y de la conducta recta.
Conclusión
El concepto de islam no es una ideología totalitaria, sino un marco para el florecimiento humano. La sumisión que pide es una sumisión a la razón, a la libertad y a la justicia: los mismos valores que permiten que el espíritu humano florezca.