El islam es hostil a la ciencia y al progreso intelectual. ¿Por qué el mundo musulmán se ha quedado atrás en los logros científicos, y por qué muchos musulmanes rechazan la ciencia moderna, como la evolución?
La acusación de que el islam es hostil a la ciencia es un desafío directo al mensaje central de la fe. La realidad no es que el Corán sea anticientífico, sino que ciertas interpretaciones históricas y teológicas han creado un entorno hostil a la indagación científica. El Corán mismo es un libro que fomenta y ordena el progreso científico e intelectual. El declive del mundo musulmán es una anomalía histórica, resultado de haberse desviado de este mensaje coránico original.
El Corán: un mandato de indagación racional
Contrariamente a la creencia popular, el Corán no es un obstáculo para la ciencia; es un catalizador de ella. La primerísima interacción del Corán con la humanidad no fue una orden de rezar, ayunar o ir a la guerra: fue una orden de aprender.
1. La primacía de la lectura y de la pluma
La primera revelación que recibió el Profeta Muhammad en la cueva de Hira sentó las bases de una civilización del conocimiento:
• El primer mandato (96:1-5):
اقْرَأْ بِاسْمِ رَبِّكَ الَّذِي خَلَقَ خَلَقَ الْإِنسَانَ مِنْ عَلَقٍ اقْرَأْ وَرَبُّكَ الْأَكْرَمُ الَّذِي عَلَّمَ بِالْقَلَمِ عَلَّمَ الْإِنسَانَ مَا لَمْ يَعْلَمْ
“¡Lee! [¡oh, Mujámmad!] En el nombre de tu Señor, Quien creó todas las cosas. Creó al hombre de una célula embrionaria. ¡Lee! Que tu Señor es el más Generoso. Enseñó la escritura con la pluma y le enseñó al hombre lo que este no sabía.”
(Corán 96:1-5)
Este es el milagro fundacional del islam. Dios se identifica aquí no solo como el Creador, sino como el Maestro. Al mencionar “la pluma” (Al-Qalam), el Corán santifica las herramientas de la escritura, la preservación de los datos y la educación formal. Establece que el progreso humano está ligado a la capacidad de registrar, analizar y transmitir el conocimiento de generación en generación.
2. El llamado a la observación científica
El Corán anima a los seres humanos a mirar el mundo con el ojo de un científico, buscando las leyes que rigen la existencia. Así se ve en muchos versículos que animan a la observación y a la contemplación, como:
• Contemplar el universo:
إِنَّ فِي خَلْقِ السَّمَاوَاتِ وَالْأَرْضِ وَاخْتِلَافِ اللَّيْلِ وَالنَّهَارِ لَآيَاتٍ لِّأُولِي الْأَلْبَابِ
“En la creación de los cielos y de la Tierra, y en la sucesión de la noche y el día, hay signos para los dotados de intelecto […]”
(Corán 3:190)
• El estudio de la física y la astronomía:
هُوَ الَّذِي جَعَلَ الشَّمْسَ ضِيَاءً وَالْقَمَرَ نُورًا وَقَدَّرَهُ مَنَازِلَ لِتَعْلَمُوا عَدَدَ السِّنِينَ وَالْحِسَابَ
“Él es Quien hizo que el Sol tuviese luz propia y determinó que la Luna reflejara su luz en distintas fases para que ustedes puedan computar el número de años y los meses. […]”
(Corán 10:5)
3. La condena de la imitación ciega
El Corán critica con dureza a quienes siguen las tradiciones de sus antepasados sin usar su propia lógica. Esta es la defensa suprema de la independencia intelectual.
• Contra el estancamiento intelectual (2:170):
وَإِذَا قِيلَ لَهُمُ اتَّبِعُوا مَا أَنزَلَ اللَّهُ قَالُوا بَلْ نَتَّبِعُ مَا أَلْفَيْنَا عَلَيْهِ آبَاءَنَا ۗ أَوَلَوْ كَانَ آبَاؤُهُمْ لَا يَعْقِلُونَ شَيْئًا وَلَا يَهْتَدُونَ
“Y cuando se les dice: ‘Sigan lo que Dios reveló’, argumentan: ‘No, seguimos la tradición de nuestros padres’. ¿Acaso imitan a sus padres a pesar de que ellos no seguían una lógica ni una revelación?”
(Corán 2:170)
• La exigencia de pruebas (2:111):
قُلْ هَاتُوا بُرْهَانَكُمْ إِن كُنتُمْ صَادِقِينَ
“Diles: ‘Traigan pruebas, si es que dicen la verdad’.”
(Corán 2:111)
4. Elevar el conocimiento a un rango religioso
En la cosmovisión coránica, el laboratorio y la biblioteca son tan sagrados como la mezquita.
• La meritocracia de la mente (39:9):
قُلْ هَلْ يَسْتَوِي الَّذِينَ يَعْلَمُونَ وَالَّذِينَ لَا يَعْلَمُونَ
“Dile: ‘¿Acaso son iguales los que tienen conocimiento y los que no tienen conocimiento?’”
(Corán 39:9)
• Rango espiritual y educación (58:11):
يَرْفَعِ اللَّهُ الَّذِينَ آمَنُوا مِنكُمْ وَالَّذِينَ أُوتُوا الْعِلْمَ دَرَجَاتٍ
“[…] Dios elevará en grados a los creyentes y a quienes agracie con el conocimiento.”
(Corán 58:11)
• Asombro a través de la comprensión (35:28):
إِنَّمَا يَخْشَى اللَّهَ مِنْ عِبَادِهِ الْعُلَمَاءُ
“Los siervos que tienen más temor devocional de Dios son los sabios.”
(Corán 35:28)
Esto demuestra que la “lógica de hoy” no es enemiga del Corán. Al contrario, el Corán fue el primer libro que dijo a la humanidad: no te limites a creer. Lee, escribe, piensa, calcula y demuestra. Establece que un “científico musulmán” o un “musulmán racionalista” no es una contradicción, sino precisamente el ideal que el Corán busca crear.
La Edad de Oro islámica: una civilización de la razón
El período histórico conocido como la Edad de Oro islámica ofrece una prueba concreta de que el Corán es un catalizador del progreso. Impulsados por el mandato de “traer pruebas” (2:111), los primeros eruditos musulmanes crearon un entorno de debate sin restricciones y de pluralismo intelectual.
No consideraban los descubrimientos de griegos, persas o indios como conocimiento “infiel”; los acogieron como “la propiedad perdida del creyente”, traduciéndolos, refinándolos y ampliándolos. Esta cultura de libre pensamiento condujo a avances fundamentales que construyeron el mundo moderno.
1. Las ciencias exactas: física, matemáticas e ingeniería
- Matemáticas (álgebra y algoritmos): Al-Juarismi revolucionó el campo al introducir el sistema de numeración posicional decimal e inventar el álgebra. La palabra “algoritmo” es una latinización de su nombre. Su obra proporcionó el lenguaje matemático necesario para toda la informática moderna.
- Óptica y luz: A Ibn al-Haytham (Alhacén) se le llama a menudo el “padre de la óptica moderna”. Rechazó la especulación griega y demostró que la luz se refleja en los objetos y llega al ojo. Su trabajo sobre las lentes y la cámara oscura sentó las bases del telescopio, la cámara fotográfica y las gafas.
- El método científico: Ibn al-Haytham fue también el primero en insistir en que una teoría debe poder demostrarse mediante experimentos repetibles, estableciendo la definición misma de la ciencia moderna siglos antes del Renacimiento europeo.
- Aviación: Abbas ibn Firnas realizó los primeros intentos documentados y exitosos de vuelo humano en la Córdoba del siglo IX, usando un planeador de seda y plumas, más de 600 años antes de los bocetos de Leonardo da Vinci.
- Geometría y diseño: Los arquitectos islámicos dominaron los complejos teselados aperiódicos (mosaicos girih) y la geometría avanzada para construir estructuras como la Alhambra, usando patrones matemáticos que los matemáticos occidentales solo llegaron a comprender plenamente en la década de 1970.
2. Química, medicina y ciencias de la vida
- Química: Yabir ibn Hayyan (Geber) transformó la alquimia en una ciencia rigurosa. Inventó el alambique y procesos de laboratorio como la destilación, la filtración y la cristalización, que aún se utilizan hoy en todos los laboratorios de química.
- Medicina: Ibn Sina (Avicena) escribió El canon de medicina, que siguió siendo el principal texto médico en Europa y en Oriente Medio durante más de 600 años. Fue el primero en describir la naturaleza contagiosa de la tuberculosis y la influencia de la mente sobre el cuerpo (medicina psicosomática).
- Ingeniería hidráulica: Los sabios desarrollaron avanzados qanats (canales subterráneos) y máquinas elevadoras de agua para transformar desiertos en jardines, aplicando la física a la ingeniería civil para garantizar el acceso público al agua potable.
3. Las ciencias humanas: filosofía y lingüística
- Economía y sociología: Ibn Jaldún está reconocido como el padre de la sociología y la historiografía modernas. Fue el primero en analizar el auge y la caída de las civilizaciones a través de la cohesión social (Asabiyyah) y los ciclos económicos.
- Lingüística y lógica: Siguiendo el énfasis del Corán en “la pluma”, los eruditos desarrollaron una semiótica y una lógica lingüística avanzadas para comprender cómo el lenguaje da forma a la realidad, influyendo en la filosofía moderna y en el estructuralismo.
El problema del literalismo: recuperar el camino racional
Si el Corán es tan favorable a la ciencia, ¿por qué el mundo musulmán se ha quedado atrás? El declive no es resultado de la fe en sí, sino de un alejamiento histórico del mensaje racional del Corán.
La falsa disyuntiva de los literalistas: En siglos posteriores comenzó a dominar una tradición rígida y literalista que veía el Corán como un “manual científico” en lugar de un libro de guía moral y espiritual. Esto condujo a:
- Hostilidad hacia el “Libro de la Naturaleza”: Cuando los hechos científicos (como la edad del universo o la evolución) parecían contradecir la lectura literal de un versículo, los literalistas rechazaban la ciencia.
- Estancamiento intelectual: Al dar prioridad a la “imitación ciega” (Taqlid) sobre el razonamiento independiente (Ijtihad), el motor intelectual del mundo musulmán quedó estrangulado.
El rechazo de la evolución es un ejemplo paradigmático de esta trampa literalista. El relato coránico de la creación no es un manual de biología; es metafórico y alegórico.
- El gradualismo en el Corán: Cuando el Corán dice que Dios creó a la humanidad de “polvo”, “barro” o “agua”, describe los elementos básicos de la vida.
- Armonía científica: Estos términos amplios y simbólicos son plenamente conciliables con la comprensión científica de un proceso gradual desde elementos simples hasta formas de vida complejas.
La “verdad” de la creación se encuentra en la investigación científica del universo de Dios —el “Libro de la Naturaleza”— y no en una interpretación rígida y literalista de la revelación.
Conclusión
La supuesta hostilidad entre el islam y la ciencia es una “Gran Distorsión” moderna. Para redescubrir una fe compatible con el mundo moderno, debemos volver al ideal coránico original: La fe y la razón son las dos alas de un mismo pájaro.
Al recuperar la escuela de pensamiento racionalista, el mundo musulmán puede volver a contribuir al progreso global, cumpliendo el mandato divino de: “¡Lee! […] Que tu Señor es el más Generoso. Enseñó la escritura con la pluma.”